Ayer fue el cumpleaños de mi viejo, 58 años de vida para un hombre que presenta pequeñas arrugas al costados de sus ojos negros, porque el viejo pese a estar pisando los 60, se mantiene bastante bien.
El tema es que en casa los asados familiares nunca faltan, y basta con cualquier motivo, para que don Victor corra al supermercado a comprar kilos y kilos de partes vacuna. La parrilada incluía todo tipo de carne, chorisos, chinchulín, tapa de asado, costillas y demás partes que no recuerdo en este momento. Solo éramos 10 personas en la reunión, así que mi viejo, exajerado por naturaleza, se encargó de comprar mucha carne para que no falte. El asado en nuestra familia como en casi todas las casas argentinas es acompañado con ensalada mixta que incluye: lechuga, tomate y cebolla, también habían papafritas, ensalada con papas y arroz hervido para una amigo de mi viejo que no come verduras, no lo podía creer!!! El tipo es 100 % carnívoro y nunca o mejor dicho hace bastante años que dejó de darle a su pequeño estomago sanas verduras.
La mesa se veía exquisita, previamente se presentó una picada que tenía: jamón cocido, queso, salame, salamín, papas fritas pep y palitos salados, para calmar un poco a las fieras que reclamaban el asado ya que algunas personas todavía no habían llegado y nos parecía mal empezar a comer sin ellos..
El día fue perfecto, el clima genial no hacía ni frío ni calor , estaba ideal para sacar la mesa al patio y recostarse sobre las reposeras de mamá.
El problemilla, es que soy la única en la familía que no le gusta el asado!!!. Entonces en todas las reuniones familiares me transformo en testigo presencial de cómo los demás saborean la carne vacuna frente a mis ojos. Por supuesto que no me molesta para nada que otros coman delante mío, eso sería pecar de egoísmo y pretender que todos coman lo que a mi me gusta, sólo que aveces el acto de comer asado tiene un significado más que el reunirse y para mí implícitamente dice: Somos 100 % argentos y comemos toda la carne!!!!!!!!!!!.
Puede que exagere y que a muchos de los que lean esta nota, les parrzca raro que no deguste el asadito criollo, no se que paso por mi mente hace casi 10 años cuando empecé a sentirle otro gusto a la carne, de todas formas supongo que cuando espere un bebe tendré que suplantar las proteínas carnívoras por algún complemento vitamínico, para que el niño no salga raro, eso dicen, no?.
Por último, yo terminé comiendo arroz con atún, si muy sabrocito para mí!!!.